domingo, 5 de abril de 2009

Un regalo para Mel Hython

Mel Hython, además de un buen amigo, es uno de los aventureros más importantes de la escena de la Ficción Interactiva de habla Hispana. Entre otros hitos, uno de sus obras más importantes es El Anillo; una aventura impactante y original que cuenta la historia de Uudrum, el dragón dorado, que al dejarse llevar en la batalla, fue vencido por el mago El Nigróh, lanzando este una maldición que transformó a nuestro "héroe" en un ridículo anillo de oro con forma de dragón que se muerde la cola y ojo esmeralda; condenada su alma de dragón a vivir toda su existencia dentro del ojo.

La originalidad reside en que el jugador es ese anillo, por tanto no puedes moverte, no puedes tomar objetos en tu inventario, no puedes volar, mucho menos arrojar fuego por la boca y tragar doncellas acomodadas entradas en carnes; tan sólo puedes aumentar o disminuir de tamaño, esperar todo el tiempo del mundo, hablar con quien te lleve, y brillar para captar la atención del alguien o algo, con la esperanza de encontrar a una persona lo suficientemente diligente para aceptar tus órdenes. Hoy por hoy ya no se si es mi favorita, debería de revisar todas las aventuras recientes, pero siempre ha ocupado el nº 1 de mi lista de aventuras favoritas en Español: Puedo afirmar sin temor a equivocarme que es una de las mejores aventuras de todos los tiempos; aparte de tan original y fuertemente caracterizado personaje, contiene sin duda los mejores PSIs (Personajes Pseudo Inteligentes en el argot de las aventuras, vamos, personajes secundarios) hasta la fecha, personajes que tienen su vida, se acuestan, se levantan, hablan entre sí, persiguen sus propias motivaciones; siendo una aventura de Spectrum realizada en 1989 con el primitivo sistema de creación de aventuras PAWS. Parafraseando al propio Mel Hython: "Sigue siendo tan innovadora hoy en día a pesar de los años que me da miedo."

Hasta ahora la historia constaba sólo de dos partes de una trilogía en total. La conclusión no se hizo a la vez que las otras dos quedando la saga inconclusa durante 20 años. Hasta ahora..., porque Mel Hython ha estado trabajando, ¡al fin!, en la ansiada y esperada tercera parte.

Uno de los destrozos que ha dejado el inicial despegue de internet en España fue la digitalización masiva de los juegos de spectrum con meros volcados de memoria (lo que se conoce como snapshots). Para nosotros los aventureros ha supuesto la pérdida de cantidad de material original, y aunque luego se han emprendido proyectos de búsqueda y rescate de grabaciones de audio originales de estos juegos; para muchos otros ya fue demasiado tarde, quedando esas obras incompletas al perderse sus pantallas de carga. Una de estas fue El Anillo, que de su portada original (pantalla de carga) sólo queda esta foto. Está perdida para siempre, de momento.

En mi proyecto de juego de rol clásico necesito dibujar un dragón mejor que el que tengo ahora (sobre todo no sea la dragona de Shrek, lo cual incumple unas cuantas leyes de derechos de autor). Me puse manos a la obra siguiendo el excelente taller sobre dibujar dragones que hay en Kalaalog (enlace en la parte de la derecha, zona Aprender). Y se me ocurrió la brillante idea de recrear la portada perdida del Anillo. Realicé el borrador y como el resultado era muy fiel al original y quedaba resultón, me atreví a vectorizarlo con Inkscape. ¡Dios! Si lo hubiese sabido. Me ha costado sudores, y un par de semanas dedicándome sólo a esto. El problema ha sido mi mayor carencia, el color, y con este dibujo me enfrentaba a un nuevo reto: el brillo, la luz, y las sombras. Y he de decir que sigue siendo una carencia, sigue siendo un tema pendiente, deberé seguir estudiando. Pero bueno, aquí está el resultado, mejorable en color, pero, creo yo, una fiel reproducción de original (más adelante hablaré de detalles técnicos).

¡Espero que te guste Mel!

(haz clic para ver a máxima resolución)

2 comentarios:

Mel Hython dijo...

Gracias Urba! Y gracias por todo el esfuerzo que te has tomado, espero que el resultado final (la aventura en sí) esté a la altura de tanto esfuerzo.

Ruber Eaglenest dijo...

Es que, pintar es un arte engañoso para quien empieza. Porque, tu haces el boceto y dices: ¡que bien me ha quedado!. Luego vectorizas y construyes poco a poco los detalles documentándote en excelso y dices: ¡que bien me está quedando! ¡Sigamos adelante con la tarea! Y luego llega la tarea de aplicar el color... ¡ay!, ya no es tan sencillo, ya no está quedando tan bien :P Y luego viene la tarea de aplicar luz, sombras y brillos, sobre todo por la naturaleza del dibujo. Y aquí es cuando quieres empezar a echarte a llorar :)

Pero un dragón es lo que tenía que hacer, y me da igual practicar con este que con el dragón de "el ojo", así que no te preocupes por el esfuerzo ;) que ha merecido la pena por partida doble: aprender y además regalar una portada a mi saga favorita de aventuras.